La evaluación psicológica es una de las prácticas más poderosas y delicadas de nuestra profesión. Un error en la selección del instrumento, en la interpretación o en la comunicación de resultados puede tener consecuencias devastadoras para la persona evaluada.
La evaluación psicológica es una de las prácticas más poderosas y delicadas de nuestra profesión. Un error en la selección del instrumento, en la interpretación o en la comunicación de resultados puede tener consecuencias devastadoras para la persona evaluada.
Principios Fundamentales
El Código de Ética del CODOPSI establece que toda evaluación psicológica debe realizarse con el consentimiento informado del evaluado, excepto en situaciones donde la ley exige lo contrario. El psicólogo debe explicar el propósito de la evaluación, los instrumentos que serán utilizados y cómo se usarán los resultados.
Selección de Instrumentos
Uno de los errores más comunes es el uso de tests estandarizados en poblaciones para las cuales no fueron validados. Un instrumento desarrollado y normado en España no puede aplicarse mecánicamente a una población dominicana sin considerar las diferencias culturales, lingüísticas y socioeconómicas.
Comunicación de Resultados
Los reportes psicológicos deben ser escritos en un lenguaje accesible para el destinatario. Los resultados deben contextualizarse siempre dentro de las limitaciones del instrumento y las condiciones de la evaluación. Nunca debe reducirse a una persona a un número de CI o a una etiqueta diagnóstica.
Conclusión
La ética en la evaluación psicológica no es un añadido opcional a nuestra práctica; es su fundamento. Cada evaluación que realizamos tiene el potencial de cambiar una vida, para bien o para mal.